
Antártida – Villa Centenario
Este es el expreso fugaz de la hora 2
es el reposo al olvido que renace.
Una guirnalda de infelices felicidades
amarrada con el hilo del barrilete que voló, voló
perdiéndose en el universo del jardín.
Se recuesta el lienzo sobre un mar blanco
tendido en maderas del árbol que nos da reparo.
Un trino del zorzal oyes en la vereda
mientras palpita Villa Centenario.
El vidrio se tiñe pero la tinta juega al escondite
se escabulle tras el malvón y la bomba de agua
con el gato centinela de la mariposa nocturna que se estrella
en el astro eléctrico.
Una hoja por leer del nenúfar.
Un cometa que nada y respira.
Este es el expreso fugaz de la hora 2
es el reposo al olvido que renace.
Una guirnalda de infelices felicidades
amarrada con el hilo del barrilete que voló, voló
perdiéndose en el universo del jardín.
Se recuesta el lienzo sobre un mar blanco
tendido en maderas del árbol que nos da reparo.
Un trino del zorzal oyes en la vereda
mientras palpita Villa Centenario.
El vidrio se tiñe pero la tinta juega al escondite
se escabulle tras el malvón y la bomba de agua
con el gato centinela de la mariposa nocturna que se estrella
en el astro eléctrico.
Una hoja por leer del nenúfar.
Un cometa que nada y respira.
No hay comentarios:
Publicar un comentario